El centro de Chignahuapan al amanecer, con la Parroquia iluminada y el cielo encendido sobre la sierra
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Historias del pueblo

¿Sabías qué?

El nombre viene del náhuatl, el festival de Día de Muertos viene de un río del inframundo y la esfera navideña llegó por accidente. Estas son las historias detrás de Chignahuapan.

Empecemos por el nombre

Chignahuapan quiere decir nueve aguas

Viene del náhuatl chicnahui (nueve) y apan (sobre el agua, en el río). Nueve aguas: los manantiales que brotan en este valle de la Sierra Norte y que le dieron nombre al lugar mucho antes de que existiera el pueblo que conoces.

Pero hay una segunda lectura, y es la que lo explica casi todo. En la cosmovisión mexica, el alma que moría debía cruzar nueve niveles para llegar al Mictlán, el lugar del descanso. El último obstáculo era un río, el Chicnahuapan, que solo se podía atravesar con la ayuda de un perro.

Por eso el Festival de la Luz y la Vida se celebra sobre la laguna, y no en el panteón. El agua no es el escenario: es el tema.

Conocer el festival
El manantial que alimenta la laguna de Chignahuapan, con una lancha, visto desde el aire
El manantial de la laguna: aquí brota el agua
Nueve cosas que casi nadie sabe

Toca cualquiera para leerla

Esferas navideñas sopladas a mano en Chignahuapan

Chignahuapan es el principal productor de esferas navideñas del país. No es una fábrica: son más de 400 talleres familiares donde el vidrio se sopla a mano, uno por uno, y se decora en casa. La mayoría de los árboles de Navidad de México traen colgado algo hecho en este pueblo.

La imagen monumental de la Inmaculada Concepción

La imagen de la Inmaculada Concepción que resguarda la Basílica está tallada en madera y es una de las más grandes bajo techo de América Latina. La escala no se entiende en foto: hay que pararse al centro de la nave y levantar la vista.

El hongo petrificado del Santuario del Honguito, en su vitrina

El Santuario del Honguito, de fachada rosa, resguarda un hongo petrificado en cuya superficie la tradición popular reconoce la figura de Cristo. Es de las devociones más singulares de la Sierra Norte y sigue recibiendo peregrinos.

El balneario de aguas termales con sus albercas en la barranca, al pie del cerro, visto desde el aire

El Volcán de Chignahuapan no escupe lava, pero sigue vivo debajo de tus pies: es lo que calienta el agua que brota sola en la barranca. Nadie enciende nada — el agua sale caliente porque el subsuelo de esta parte de la Sierra Norte nunca se apagó del todo.

La fachada de la Parroquia de Santiago Apóstol con su torre, su cúpula y los relieves policromados del barroco indígena, bajo el cielo azul

La fachada de la Parroquia de Santiago Apóstol no la diseñó un arquitecto europeo: la labraron manos locales interpretando a su manera lo que veían. A ese estilo se le llama barroco indígena, y en la Sierra Norte tiene una expresión propia que no se repite en ningún otro lado.

El mar de nubes cubriendo Chignahuapan, visto desde lo alto, con las cumbres de la sierra asomando bajo el cielo azul

Más alto que la Ciudad de México. Por eso el mar de nubes se ve desde el pueblo, por eso las noches son frías aunque el día haya sido tibio, y por eso conviene traer algo abrigador aunque vengas en pleno verano.

El centro de Chignahuapan visto desde abajo, con sus banderas ondeando bajo el cielo azul

El nombramiento de Pueblo Mágico reconoce a las localidades que conservan su arquitectura, sus tradiciones y su vida cotidiana. Chignahuapan entró a la lista en 2012, sumándose a los otros Pueblos Mágicos del estado de Puebla.

La Cascada de Quetzalapan cayendo al centro de su cañón, entre paredes de roca, bosque y niebla

La cascada de Quetzalapan no se ve desde el camino: cae dentro de un cañón, y para verla de frente hay que bajar hasta el fondo. Eso la vuelve la única de las nueve donde el bosque de la Sierra Norte se ve desde adentro, con el puente colgante y la tirolesa cruzándolo por encima.

La pirámide iluminada sobre la laguna, con danzantes en las pasarelas, durante el Festival de la Luz y la Vida

Mientras en casi todo México la ofrenda se pone en casa y la visita se hace al panteón, aquí las ofrendas flotan y la puesta en escena ocurre sobre la laguna. No es una ocurrencia moderna para atraer turismo: es la consecuencia directa del río que le da nombre al pueblo.

¿Y ahora, cuánto tiempo tienes?

Unas horas, un día completo o un fin de semana. Armamos el recorrido según el tiempo con el que llegues.

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